Vol.2 Nro. 2 (2021) págs.[67-76] https://www.riied.org

Exigencias al desempeño profesional docente en Medicina para un proceso formativo de calidad
Requirements for professional performance in medicine for a quality training process
Requisitos para atuação profissional em medicina para um processo de treinamento de qualidade

Artículo de revisión teórica

Cómo citar el artículo:
Torres-Alvarez, A. y Alvarez-Escobar, M. C. (2021). Exigencias al desempeño profesional docente en Medicina para un proceso formativo de calidad. RIIED, Vol. 2 (2), 67-76.

 

Recibido: 10/04/2021        
Revisado: 19/05/2021        
Aprobado: 25/06/2021

Arnella Torres Alvarez1
Hospital Universitario Comandante Faustino Pérez
https://orcid.org/0000-0001-9344-8370
arnellatorresalvarez@gmail.com

María del C. Alvarez Escobar2
Universidad de Ciencias Médicas de Matanzas
https://orcid.org/0000-0002-7932-9401
mariac.mtz@infomed.sld.cu

 

Resumen
El artículo aborda lo referido a las exigencias docente-metodológicas para el buen desempeño profesional docente que contribuya a un proceso formativo de calidad en Educación Superior, contextualizado en la docencia médica en Cuba. Se toman en cuenta los avances de la ciencia y la tecnología en que se encuentra urgida la universidad en general y la universidad médica en particular, así como la diversidad de estudiantes a la que se enfrentan los profesores de medicina, con escasa formación pedagógica. El objetivo es mostrar la necesidad de fomentar investigaciones en el contexto educativo que condicionen resultados científicos que contribuyan al buen desempeño profesional docente en Medicina.
Palabras clave: Desempeño profesional, proceso de formación, educación médica, docencia médica.

Abstract
The article addresses what refers to the teaching-methodological demands for good professional teaching performance that contributes to a quality training process in Higher Education, contextualized in medical teaching in Cuba. The advances in science and technology in which the university in general and the medical university in particular are urged are taken into account, as well as the diversity of students faced by medical professors, with little pedagogical training. The objective is to show the need to promote research in the educational context that conditions scientific results that contribute to the good professional performance of teaching in Medicine.
Keywords: Professional performance, training process, medical education, medical teaching.

Retomar
O artigo aborda o que se refere aos requisitos metodológicos de ensino para um bom desempenho docente profissional que contribua para um processo de formação de qualidade no Ensino Superior, contextualizado no ensino médico em Cuba. São levados em consideração os avanços científicos e tecnológicos a que se preconiza a universidade em geral e a universidade médica em particular, bem como a diversidade de alunos enfrentados por professores médicos, com pouca formação pedagógica. O objetivo é mostrar a necessidade de promover pesquisas no contexto educacional que condicionem resultados científicos que contribuam para o bom desempenho profissional do ensino em Medicina.
Palavras-chave: Desempenho profissional, processo de formação, educação médica, ensino médico.

Introducción

En el mundo, desde hace algunas décadas, se manifiesta una crisis tanto en la educación médica como en la atención de la salud. Los usuarios de los sistemas de salud se muestran insatisfechos con los servicios brindados, los médicos se sienten muchas veces frustrados en el logro de sus objetivos de curación, los responsables de la financiación se quejan de los altos costes de los sistemas de salud, y los especialistas en salud pública advierten, mediante sus indicadores, que los principales problemas de salud de la población persisten o incluso se incrementan (Stronge, 2018).
Las universidades médicas se ven urgidas por los avances de la ciencia y la tecnología que propician nuevas posibilidades para obtener información y conocimientos sobre el hombre en vínculo con el entorno. En tal sentido, el desempeño profesional del médico que es docente es un elemento esencial para el mejoramiento de los procesos de formación, la docencia que imparten los mismos en las condiciones de la asistencia hospitalaria, los procesos de investigación que se conciben y se dirigen desde ese entorno, así como las prácticas profesionales que se requieren (Sutkin et al., 2008).

Desarrollo
La formación del profesional de la medicina en Cuba se caracteriza por una fuerte incorporación laboral desde los primeros años de la carrera, en estrecho vínculo con la actividad académica e investigativa. La actividad laboral permite el acercamiento progresivo del estudiante de medicina a los modos de actuación profesional, al establecimiento del vínculo sistemático teoría-práctica, por considerarse que es el camino primordial para que forme y desarrolle las habilidades profesionales correspondientes (Alonso et al., 2015). El desempeño profesional de los docentes que se ocupan de los procesos de formación médica es complejo y demanda estudio, pues no está a la altura de lo que se aspira en la formación de médicos en las universidades cubanas, a partir de dificultades que posee el médico-docente en su preparación metodológica, que se refleja en su modo de actuación.
La sola vinculación del profesional de la salud a un hospital universitario no es suficiente para convertirlo en docente. Se requiere lograr complejas competencias para la profesionalización en la docencia en la formación médica (Tobón, 2005; García-García et al., 2010; Srinivasan et al., 2011; Cejas et al., 2016; Durán et al., 2016).
Es común que el tratamiento conceptual y metodológico se haga vinculando la percepción del desempeño profesional docente al tema de la calidad de la educación Valdés (2003), o asumirla como un factor asociado a la evaluación de la calidad de la misma, y de hecho como un modo de gestionar de modo constante la mejora Escribano (2018).
El desempeño profesional docente educa en valores, los que la carrera ha identificado por su significación social (Jara-Gutiérrez et al., 2015). En este caso, en la sociedad cubana resultan significativos: la dignidad, el patriotismo, el humanismo, la solidaridad, la responsabilidad, la laboriosidad, la honradez, la honestidad y la justicia. Esto debe ocurrir en el proceso de formación, que abarca la investigación y la práctica profesional, teniendo en cuenta la orientación axiológica que propicia la filosofía de la educación y la labor del docente es un componente esencial de este proceso. En su desempeño descansa la máxima responsabilidad para propiciar el desarrollo integral de los estudiantes, siendo un recurso humano clave, que hace posible el cumplimiento de la misión de las universidades.
El proceso docente-educativo se concreta en la instrucción que expresa el resultado de la interacción profesor-educando en cuanto a la asimilación de los sistemas de conocimientos y habilidades, así como su capacidad de aplicarlos de forma creadora; y al desarrollo integral del educando. Modela la personalidad y posibilita el desarrollo de nuevos modos de actuación que le permiten cumplir exitosamente sus funciones sociales (Addine et al., 2020).
El nivel de preparación alcanzado por los docentes, ha de reflejar un acervo acumulativo de la práctica pedagógica que requiere estar en constante elevación, dado el actual desarrollo de la ciencia y la tecnología; esta preparación se revierte en el aprendizaje de los alumnos y la actitud reflexiva sobre la práctica pedagógica y sobre la repercusión de esta en los alumnos y en la sociedad (Barbón-Pérez y Añorga-Morales, 2016).
La enseñanza y el aprendizaje son dos elementos inseparables e integrantes de un proceso único y complejo en el que intervienen múltiples factores, en el que los profesores juegan un papel fundamental e insustituible al asumir funciones y actividades diferentes que hacen posible la misión de la institución educativa (Vigostky, 1988; Zilberstein, 2009).
El enfoque histórico cultural que fundamenta y sustenta el sistema educativo cubano, toma como premisa la relación dialéctica enseñanza - educación - aprendizaje - desarrollo, y es el elemento de partida en el análisis del rol del profesor, en su desempeño profesional, en un contexto socializado dentro de la clase y fuera de ella, a través de métodos que estimulen el interés, la disposición y el compromiso en el enfrentamiento de las tareas docentes, en la búsqueda de soluciones a los problemas (Vigotsky, 1988; González, 1995; Fernández-Vidal et al., 2016).
Es responsabilidad del docente desarrollar el aprendizaje en los alumnos, a través de la movilización de recursos intelectuales, utilizando objetos de aprendizaje propiamente dichos, mediante métodos didácticos pertinentes, con conocimiento pedagógico y de la disciplina, con profesionalismo ético en un contexto definido. Además, necesita gran capacidad de gestión educativa, que comprende colaboración y liderazgo; y participación en las políticas educativas para resignificar su trabajo.
De acuerdo con lo expuesto, el desempeño profesional docente se expresa mediante cuatro aspectos esenciales. A saber:

  1. Capacidad pedagógica. Alude a la suficiencia o al dominio sobre los contenidos que imparte, así como la capacidad para planificar el proceso, atender las diferencias individuales de forma personalizada, así como a la capacidad para influir en la formación integral de los futuros médicos y autoprepararse.
  2. Emocionalidad. Se expresa en la satisfacción que alcanza por el desempeño de su profesión, su autoestima y la justeza con que actúa en cada escenario de formación. 
  3. Responsabilidad en el desempeño de sus funciones profesionales como docente. Se expresa en la dedicación a sus funciones como docente y las responsabilidades que implica, el modo en que se ajusta y cumple con las normativas técnicas para su trabajo docente, así como su participación en el sistema de trabajo metodológico propio de la educación superior.
  4. Resultados de su labor formativa. Se ve expresado, sobre todo, en la actuación de sus estudiantes, la vocación humanista de estos, así como la conformación que alcanzan sus valores e integralidad de forma general.

La Universidad cubana como institución, y más específicamente la Universidad de Ciencias Médicas, tienen como meta, un modelo ético-humanista de médico general, con una concepción científica del mundo, que en su desempeño profesional actuará en función de los intereses de la sociedad, solidario; que actuará conforme a los principios de la ética médica y atemperará sus acciones a las exigencias del momento histórico y el lugar donde presta sus servicios. En suma, un profesional dotado de cualidades como espíritu de abnegación y sacrificio, sensibilidad ante el dolor ajeno, actitud crítica y autocrítica, modestia, sencillez, desinterés, altruismo, honradez y austeridad.
El ideal de médico al que se desea formar, está en sintonía con lo que identifica a la Universidad cubana: humanista, innovadora, transformadora y comprometida con su pueblo. El objetivo fundamental de la Educación Superior Cubana es egresar un profesional integral, no solo instruir sobre nuevas ciencias y tecnologías, sino educar a los estudiantes en los más altos valores patrióticos, morales y éticos, así como favorecer la apropiación por las nuevas generaciones de los conocimientos necesarios de la cultura universal y de la historia de nuestra patria. El desempeño profesional docente es considerado como el equilibrio entre cumplimiento de las tareas pedagógicas asignadas y el resultado de la labor educativa, que se ve reflejada en las capacidades logradas por los alumnos y el prestigio competitivo de la institución. (Tantalean-Odar et al., 2016).
Resulta una exigencia social de primer orden, en relación con los procesos formativos, valorar una capacitación pedagógica del claustro pensada en términos de las competencias docentes que tienen que caracterizar al profesor para el desempeño de una docencia comprometida con el modelo profesional en salud que la sociedad actual exige, de forma tal que la gestión responda a este reclamo social, que se sustenta en el hecho de contar con recursos humanos de salud que tengan los niveles requeridos de competencia y desempeño profesional que les permita resolver con profundidad y creatividad, independiente e integralmente los problemas de salud que se presenten en el individuo, la familia y la comunidad (Martínez – Chairez et al., 2016).
Después del planteamiento anterior, se puede afirmar que el proceso de formación de profesionales en la realidad de la Universidad de Ciencias Médicas de Cuba, exige una conducción docente que considere como requisito esencial el carácter contextualizado del mismo, su enfoque sistémico y dinámico, valorando como componente curricular rector, a los problemas profesionales que deben ser resueltos por el futuro egresado.
Esta realidad impone un reto a la dirección del proceso de enseñanza aprendizaje, y por lo tanto un reto para los profesores y estudiantes, ya que la asimilación de los contenidos en el que aprende, debe tener lugar en el marco del desarrollo de las competencias necesarias y suficientes que permitan el desempeño esperado en la solución de los problemas que afrontará en su práctica profesional.
Si bien en la literatura consultada aparecen considerables referencias en relación con las tendencias y estrategias para la educación médica, la relación de la educación médica y el encargo social y las necesidades de la superación pedagógica del profesor como formador de recursos humanos en salud, no son frecuentes experiencias concretas relacionadas con la identificación de competencias docentes básicas en los profesores encargados de la formación de recursos humanos en salud, por tanto, constituye una necesidad identificar las habilidades básicas para la gestión docente en Medicina, además de la formación pedagógica de los profesores, tan importante en la formación del médico integral.
Resulta de vital importancia el dominio de los contenidos de la asignatura y su actualización sistemática por el papel protagónico del profesor como rector del proceso de enseñanza-aprendizaje, si se tienen en cuenta las tendencias actuales del estudiante como autogestor de sus conocimientos, con un papel activo en este proceso, y su acceso constante a información actualizada con el uso del Internet, la mayoría de las veces más accesible para las nuevas generaciones, al resultar ser nativos digitales, en contraste con los profesores, pertenecientes al grupo de inmigrantes digitales que tienen que, primeramente familiarizarse con el uso de las nuevas tecnologías.
De igual forma se plantea la importancia de la motivación del profesor hacia la gestión docente, lo que favorece el manejo de las situaciones de aprendizaje y de la comunicación pedagógica como elementos clave en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
La estrecha relación que existe entre los procesos de la cognición y los estados afectivo-emocionales satisfactorios ha sido subrayado de forma sistemática en los textos que contribuyen a la formación de los docentes para su desempeño en Cuba (González, 2004).
Recientemente en el mundo con el aporte de las investigaciones de neurociencias se ha enfatizado en esta fértil relación por lo insuficiente que resulta su aprovechamiento en la escuela. Se aprende más y de una manera más sólida mediante las emociones (Mora, 2013; Bueno, 2017; Bueno y Forés, 2018).
En este sentido, Manzo et al. (2006) expresaron cómo la planificación del trabajo en grupo constituye una importante estrategia en una dirección docente centrada en la productividad del aprendizaje y que la motivación del profesor en relación con la gestión docente ayuda a animar situaciones de aprendizaje. Por otra parte, plantean que el perfil adecuado del profesor para impartir su asignatura y la preparación posgraduada, son elementos importantes para el desarrollo de las competencias docentes académica y didáctica.
Asimismo, estos autores valoran como fundamental la comunicación pedagógica verbal y extraverbal, y la relación profesor-alumno como elemento clave en el proceso de enseñanza-aprendizaje, expresando que el desarrollo de la comunicación pedagógica debe ser entendido como un proceso que enriquece la personalidad del estudiante, es decir que contribuye a su crecimiento personal, integrando los aspectos cognoscitivos, la aplicación de estos, el aprender a convivir en su entorno y el aprender a ser.
En la bibliografía consultada se plantea que el profesor de ahora y en el futuro debe tener una valoración de su persona y autoestima muy elevada, para poder impartir la docencia con optimismo en espera de un mundo mejor, planteamiento que es reafirmado por la autora.
La situación actual de las Universidades de Ciencias Médicas en Cuba exige al desempeño profesional docente un manejo de las relaciones profesor-estudiante, que le permita al docente, organizar y dirigir las situaciones de aprendizaje, involucrando al estudiante en su propio aprendizaje. Esto conlleva una concepción sistémica del proceso enseñanza-aprendizaje y una dirección del proceso docente a partir de su carácter bilateral, que está muy relacionado con que el profesor reconozca la importancia del trabajo en grupo, así como con la destreza organizativa, relacionada con la planificación, la organización, la ejecución y el control de todas las acciones didácticas involucradas en el proceso educacional, para romper con la espontaneidad y la improvisación; y su superación constante durante toda su práctica, teniendo presente la diversidad de estudiantes que se encuentran en las aulas y otros escenarios docentes, provenientes de múltiples latitudes, con diferentes concepciones políticas y religiosas, y muy importante, con distintas maneras de ver el ejercicio de la Medicina. Por tanto, el desarrollo de la comunicación pedagógica, entendida como un proceso que enriquece la personalidad del estudiante, resulta primordial para el buen desempeño del profesor de las Universidades de Ciencias Médicas de Cuba, por ser la imagen que seguirá el estudiante en su práctica médica, la guía que regirá el comportamiento ulterior del mismo durante el resto de su carrera, sus primeros años de posgraduado y, que tendrá una gran influencia, independientemente del contexto social, durante el resto de su ejercicio en la medicina, ya sea como médico general, o como médico especialista.
El profesor de Medicina requiere desarrollar una adecuada comunicación educativa, motivadora, despertando así el interés del aprendizaje, para lo cual deberá conocer y analizar el perfil de su grupo.
Además, el docente debe poner en perspectiva la importancia y trascendencia de la información y la práctica que se esté transmitiendo, con el objetivo de que el estudiante desee profundizar y participar activamente en el desarrollo del tema. O sea, debe desarrollar una comunicación educativa que sea persuasiva, llevar a la vida real el tema, presentar casos de éxito y fracaso para su análisis, cosa muy fácil de lograr en el escenario en que se lleva a cabo la docencia médica, en las salas de hospitalización, lugar en que se materializa cada uno de los temas impartidos en conferencias y otros contemplados en los programas de las asignaturas.
Rodríguez (2017) asume como una gran verdad decir que tiempos pasados no son iguales a los tiempos actuales y que el conocimiento y la trasmisión del mismo han tomado formas y mecanismos diferentes en cuanto a su uso, aplicación y aprendizaje; y que la Medicina no escapa a este fenómeno.
La tecnología ocupa un lugar importantísimo en el proceso de enseñanza de la medicina y hoy se tienen recursos a la mano que antes tan sólo eran anecdóticos, por ejemplo, los maniquíes, los robots, los modelos inteligentes, el Internet o los sistemas digitales (Rodríguez, 2017). Todos estos recursos tecnológicos resultan útiles para la enseñanza de la medicina, pero ninguno sustituye al paciente real en una situación dada y en un tiempo concreto, y donde el medio ambiente, la familia y los recursos propios de cada paciente en su correspondiente institución hospitalaria, hacen de cada situación clínica un caso único que el estudiante tendrá que tomar en cuenta para enfrentar el problema en su proceso de aprendizaje.
Estar con el paciente y obtener la información del mismo para llegar a un diagnóstico mediante la confección de la historia clínica, y con esos mismos recursos evaluar el progreso en la mejoría o el empeoramiento, para así apoyar las observaciones realizadas con los estudios pertinentes y confirmar la integración del conocimiento adquirido en las diferentes materias, hace que la enseñanza de la medicina y su propedéutica, sea de gran trascendencia en la formación del médico, además de confirmar que el contacto con los pacientes es insustituible.
La ciencia, la tecnología y la pedagogía están en constante desarrollo y por eso siempre está presente la contradicción entre el nivel real que posee el personal docente y el necesario para desarrollar su trabajo con calidad y eficiencia.
Resulta de incuestionable valor el constante perfeccionamiento de los conocimientos, los métodos de trabajo y nivel político-ideológico de los profesores de medicina, siendo una exigencia en la Universidad de Ciencias Médicas de Cuba en estos tiempos. En este sentido, estar actualizado en los avances de la pedagogía, en las particularidades de la ciencia y la tecnología que se relacionan con la asignatura, constituyen responsabilidades inexcusables del personal docente.
Existen documentos normativos que expresan las características del profesional que necesita la sociedad y los requisitos para ser docente en la Educación Superior, así como la metodología del trabajo docente. (MINSAP, 2013; MES, Resolución No. 85/16, 2016, Resolución No. 02/18, 2018).
A pesar de lo anterior, se reconoce como una limitación la formación y desarrollo de la habilidad profesional pedagógica para la enseñanza en general del médico docente, pues en estos no se ha concebido que su profesorado posea una formación pedagógica; y se enfoca hacia la formación en un saber profesional específico donde se domina un conocimiento sobre su área que no es la pedagogía.
Una investigación realizada sobre el desempeño profesional del médico docente en la asignatura Medicina Interna del Hospital Universitario Comandante Faustino Pérez de Matanzas, evidenció la alta valoración que ofrecen los médicos docentes de su desempeño y de los resultados de sus estudiantes no se corresponde totalmente con la realidad que fue constatada en el proceso formativo de la asignatura, por lo que su preparación para la docencia debe ser objeto de perfeccionamiento. Las autoras plantean que es necesario revertir la situación en lo referido a la atención a las diferencias individuales, el empleo sistemático y diverso de medios de enseñanza en las conferencias, así como el hecho de orientar convenientemente hacia los objetivos y las búsquedas en fuentes variadas y actualizadas del tema. Al mismo tiempo, consideran necesario privilegiar espacios de preparación metodológica entre los médicos docentes, con un plan de temas que responda a las necesidades de perfeccionamiento en el desempeño profesional de cada uno. (Torres-Alvarez y Alvarez-Escobar, 2021)
Las regularidades determinadas condicionan la elaboración de resultados científicos con el propósito de transformar dicha problemática y con ello favorecer un mejor proceso formativo de los profesionales médicos. Estos resultados deben describir injerencias pedagógicas que mejoren y potencien los procesos espontáneos de enseñanza y aprendizaje, como medios que contribuyan al desarrollo de la inteligencia, la conciencia, la afectividad y las competencias o capacidades para actuar en la sociedad. Por tanto, se impone el fomento de investigaciones en el ámbito educativo de la Medicina, que impulsen el desarrollo de estrategias y sistemas de acciones que respondan a estas exigencias, de manera tal que se trabaje sobre las debilidades que arrojen estas investigaciones y se logren erradicar con la aplicación de esos resultados las dificultades que presenta el médico docente en su desempeño profesional.

Conclusiones
La crisis de la educación médica y de la atención de salud, y los avances de la ciencia y la tecnología apremian las universidades médicas, y subrayan la necesidad de un mejor desempeño profesional docente. Por ello se requiere lograr una profesionalización en la docencia médica y un desarrollo continuo de la práctica pedagógica. El desempeño profesional docente se expresa mediante la capacidad pedagógica, la emocionalidad, la responsabilidad en el desempeño de sus funciones en la docencia y los resultados de su labor formativa. El proceso de formación de profesionales en la realidad de la Universidad de Ciencias Médicas de Cuba, exige una conducción docente que considere como requisito esencial el carácter contextualizado del mismo, su enfoque sistémico y dinámico, valorando como componente curricular rector, a los problemas profesionales que deben ser resueltos por el futuro egresado. Se exigen el dominio de los contenidos de la asignatura y su actualización sistemática, la motivación del profesor hacia la gestión docente, la comunicación pedagógica verbal y extraverbal, y la relación profesor-alumno como elemento clave en el proceso de enseñanza-aprendizaje y una autoestima muy elevada. Todo esto determina la imperiosa necesidad de desarrollar investigaciones en el contexto de la educación médica, en busca de resultados científicos que favorezcan un mejor proceso formativo de profesionales médicos.

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[1] Doctora en Medicina. Especialista de primer grado en MGI y Medicina Interna. Especialista de segundo grado en Medicina Intensiva y Emergencias. Profesor Asistente de la Universidad de Ciencias Médicas de Matanzas, Cuba.
[2] Doctora en Medicina. Especialista de primer grado en MGI. Especialista de primer y segundo grados en Medicina Interna. Master en Longevidad Satisfactoria. Profesor Auxiliar de la Universidad de Ciencias Médicas de Matanzas, Cuba.